04.09.2019

Psicoanálisis lacaniano versus método ABA para el tratamiento TEA

El método ABA (Applied Behavior Analysis) aparece repetidamente cuando se habla de autismo. Bajo una bandera de rigurosidad científica, se aplican procedimientos y técnicas conductuales para la reducción de comportamientos considerados “inadecuados” y la adopción de otras conductas y habilidades “adecuadas”.

¿Cuál es el punto de partida de esta metodología? La aplicación de estas técnicas, aísla la conducta como objeto observable y se propone “moldearla” de acuerdo a una normalidad estadística social. Y es en ese aislamiento de la conducta, de ese corte con la fuente que la genera, la subjetividad, donde radica la diferencia fundamental con el punto de vista del psicoanálisis.

Mientras el método ABA presupone un déficit a suplir, el psicoanálisis presupone un sujeto, una posición subjetiva, la emergencia de un deseo propio. El método ABA pretende hacer vínculo social estandarizado, alcanzar unos ítems “normalizados” tales como saludar, dar las gracias, ausencia de esteriotipias…

Para el psicoanálisis lacaniano, en cambio, el tratamiento con las personas diagnosticadas TEA, se inicia con un trabajo desde el sujeto, desde las simbolizaciones primeras: la simbolización de la imagen en el espejo, del espacio, del tiempo, etc. Y es sobre esta base, sobre la que se acompaña al sujeto en la búsqueda de su deseo y, posteriormente, a partir de éste, se le acompaña en la construcción de un vínculo social. El vínculo social, pues, se daría en una segunda fase y se sostendría sobre un trabajo previo de simbolizaciones, no de conductas.

De esta manera, vemos que desde la perspectiva  conductual se intentan aplicar métodos cercanos al adiestramiento para tapar las incomodidades de conductas “inapropiadas” y generar conductas estándares; mientras que desde el psicoanálisis se toman estas dificultades con el semejante y con la socialización sin pretender erradicarlas mediante la conducta sino que, en un camino, sin duda más lento, sobre la suposición no de un déficit sino de un sujeto capaz de hacer vínculo social, se trabaja para la emergencia de un deseo propio que sostenga la existencia.

Cristina Andrés

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